Instrucciones ICA

1. Seleccionar el elemento a revisar de la hoja Excel

2. En la pestaña 'Búsqueda' localizar el valor idArtículo (por ejemplo 1581)

    Seleccionar el correcto en función de la hoja que estemos trabajando (Familias, Estudiantes, Docentes o General) pulsando sobre su título y entrar en modo 'Editar'

3. En una nueva pestaña, copiar en el navegador la URLartículo (Ejemplo: http://www.leer.es/?p=1581) para visualizar su aspecto actual

4. Rellenar por cada documento los siguientes campos_

    Doc. Un númeríco secuencial (es irrelevante el valor)

         DocTitulo:   El texto que deseamos que se visualice (copy/paste de lo que se ve en la web actual)

                           (Ejemplo: Clase sin humo. Estrategias de comprensión. Esther Villalta Gil)

         DocArchivo: Tomamos del campo URL solo el nombre del fichero, sin el path

                              (Ejemplo: eso1_cn_clasesinhumo_al_esthervillaltagil_vidalabarca.pdf)

5. Eliminamos 'VACIO' del contenido si procede

6. Introducimos la etiqueta 'ica revisado'

7. Verificamos el Resumen

8. Eliminamos el [ID] del título

8. Publicar

La biblioteca familiar y la biblioteca personal
Libros

¿Para qué?

  • Disponer de una colección variada y adecuada para las distintas necesidades de lectura de los niños y de los jóvenes.
  • Tener los libros organizados.
  • Aprender a valorarlos y a respetarlos.

¿Cuándo?

  • De manera habitual, cualquier día de la semana.
  • Para actividades especiales (reparar, registrar, decorar, etc.), los fines de semana y las vacaciones.

¿Cómo?

La biblioteca familiar y la biblioteca personal suelen estar muy relacionadas. De hecho, sus volúmenes suelen ir de una a otra y se complementan: un diccionario, un libro de imágenes, los cuentos clásicos…

Tan importante resulta disponer de una colección para nuestros hijos, variada y adaptada a sus distintas necesidades, como que la biblioteca familiar contenga una buena selección de libros: novelas, cuentos y otros relatos; libros monográficos sobre las aficiones familiares: arte, ciencia, viajes, cocina, naturaleza, música…; diccionarios; catálogos de exposiciones, museos u otros lugares visitados por la familia; libros y revistas profesionales de la madre y del padre; libros heredados o que forman parte de la tradición familiar… Todos ellos resultarán una base de importancia capital para la lectura de nuestros hijos. Poco a poco se irán interesando por ellos, irán usándolos, y parte de ellos se incorporarán a sus lecturas.

En cuanto a la biblioteca personal de niños y jóvenes, es importante dotarla de unas condiciones básicas:

  • Una buena colección. Deberíamos empezar por disponer de una colección variada de libros. Desde pequeños, podríamos considerar tres tipos básicos de libros sobre los que comenzar a montar la biblioteca: libros para disfrutar de carácter literario (álbumes, cuentos, novelas, antologías de poemas, cancioneros…), libros para aprender y de referencia (libros monográficos de animales, de países y culturas del mundo, de ciencia y naturaleza, de música…; diccionarios visuales, diccionarios escolares y diccionarios de idiomas…) y libros para jugar o para hacer cosas (juegos, recetas, inventos…). A estos tres grupos se pueden añadir las publicaciones periódicas infantiles y juveniles (revistas, cómics, suplementos para niños y jóvenes de los periódicos…).
  • La organización de los libros. El orden de los libros es otro requisito importante de la biblioteca. Impliquemos a nuestros hijos en decidir cómo organizarla y mantenerla en orden. Con los pequeños, podríamos considerar como forma de organización básica estos tres tipos de publicaciones (libros de lectura literaria, libros para aprender y de referencia y libros para jugar o hacer cosas) junto con las publicaciones periódicas infantiles. Con los mayores, se pueden ir planteando otras formas de organización próximas a las de las bibliotecas de adultos.
  • Llevar un registro. Podríamos proponer a nuestros hijos hacer un registro de los libros, anotando algunos datos: el título, el autor o autora, un comentario y un espacio para indicar si lo hemos prestado. Al final de la libreta, se podrían añadir otros libros que hayan leído aunque no formen parte de su biblioteca: libros prestados (con la fecha de devolución, por ejemplo), libros de amigos…
  • Actividades con y en la propia biblioteca. Puede ser una buena costumbre dedicar algunos ratos a mantener la biblioteca organizada, llevar al día el cuaderno de registro, intercambiar libros y hojearlos con los amigos, reparar los libros estropeados, decorar la biblioteca (preparar carteles para sus distintas secciones, hacer sujeta-libros para los extremos de la estantería, elaborar marca-libros para uso propio y de regalo…). Para ello deberemos contar con unos materiales básicos (pegamento, tira adhesiva, un rollo de plástico adhesivo transparente, plástico transparente para forrar…). Mediante estas actividades nuestros hijos aprenderán a cuidar los libros, a mantenerlos en orden y a respetarlos. Todo ello también es un aprendizaje importante para la lectura.