Imagen del maratón de cuentos

Maratón de Cuentos de Guadalajara: un clásico

20/06/2013 - Blog, Etiquetas , buenas prácticas , leer.es , lectura

Casi trescientos voluntarios, el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil y la célebre Biblioteca Pública del Estado de Guadalajara han hecho posible el 22 maratón de los cuentos de Guadalajara.

Durante 46 horas el hermoso Palacio del Infantado se convierte en un escenario mágico por el que pasan cientos de narradores de todas las edades. Cientos de historias pronunciadas y escuchadas a lo largo de todo un fin de semana, desde un viernes a las cinco de la tarde hasta el domingo siguiente a las tres: contando sin parar, así se celebra el Maratón.

Foto: Acto final del 22 Maratón de los Cuentos

En paralelo, especialistas de primera línea enriquecen la vida del cuento en un programa de insuperable altura. Talleres de creación de instrumentos africanos, palabras como las de Ben Haggarty, Michelle Petit o Juan Luis Arsuaga, entre tantos otros, han enriquecido esta gran fiesta de la palabra.

Además el Maratón ha formado parte del proyecto Historias de Cueva en Cueva, financiado por la Unión Europea y realizado por el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de Guadalajara, la Biblioteca de Cologno Monzese de Italia, el Centre des Arts du rècit de Francia, el Living Landscape Project de Sudáfrica, la fundación Atapuerca, la Universitat Jaume I, Amigos del Museo de Guadalajara, Apremia y Sedic. Todos se han unido para imaginar cómo se contarían los cuentos nuestros antepasados y simbólicamente el 8 de junio se contaron historias en el asentamiento humano más antiguo de Europa: Atapuerca.

El Maratón, que ya es un clásico, servirá de referente a Ciudad del Cabo para, siguiendo el modelo de Guadalajara, celebrar su I Maratón de los Cuentos en 2014.

Todo ello justifica con creces nuestro reconocimiento como Buena Práctica Iberoamericana.

Recordar la larga historia que tiene ya el Maratón de los Cuentos de Guadalajara es comprobar que cuando se ponen a funcionar a la vez la voluntad y el amor por algo es muy difícil que los frutos no sean buenos.