Recursos - Investigar

¿Intercambiamos libros?

¿Para qué?

  • Compartir entre amigos los libros favoritos.
  • Acceder a cierta variedad de lecturas sin necesidad de adquirirlas todas ellas.
  • Aprender a organizarse, especialmente con los libros.

¿Cuándo?

  • En fines de semana y vacaciones.
  • Siempre que sea posible.

¿Cómo?

Habría que empezar por sugerir a nuestros hijos que organicen su biblioteca. Con su participación, por supuesto. No deberíamos asumir esa responsabilidad nosotros: mejor compartirla o supervisarla.

Puede ser útil ayudarles a llevar un registro de sus libros en una libreta, creando las divisiones correspondientes en cada página. Desde pequeños, los niños pueden copiar los títulos de libros, registrarlos y numerarlos.

Una vez registrados, pueden poner el nombre del propietario en el libro, aunque sea copiándolo. Esta es una actividad recomendable para realizar incluso con los más pequeños.

En un cumpleaños, en una fiesta organizada expresamente, durante un fin de semana en el que algún amigo esté invitado, pueden ser momentos óptimos para comenzar el intercambio.

Si son pequeños, leamos un cuento con los niños o veamos un libro de coches, de animales, de casas, de culturas del mundo… Elijamos un tema atractivo. Al finalizar, ofrezcamos la posibilidad de prestarlo al amigo y, a cambio, pidamos que le deje el libro que más le guste.

Fomentemos la costumbre de intercambiar los libros. Organicemos meriendas en las que se pueda hablar de las lecturas preferidas y dar opiniones sobre los libros. Otro día se puede organizar la sesión en casa de algún amigo. Formemos un club que se reúna periódicamente.

Cuando todos los amigos y amigas hayan leído un mismo libro, podemos organizar una velada en la que se haga una representación en torno a la obra, preparando el vestuario, los decorados…

Cuando prestemos un libro, debemos acostumbrar a nuestros hijos a anotar en el registro quién lo tiene. Valorar los libros, cuidarlos, saber dónde están, forma parte de su formación como lectores: los libros son objetos preciosos que no se deben perder.