Leer.es / Blog / La biblioteca escolar en España: marco conceptual, diagnóstico funcional e indicadores de uso

Las bibliotecas escolares constituyen un servicio educativo vertebrador que reúne, organiza y pone a disposición de la comunidad escolar recursos informativos en distintos soportes. Entre los objetivos que las definen destacan el apoyo al aprendizaje, el desarrollo curricular, la adquisición de competencias documentales y digitales, la lectura y su carácter combativo frente a la desinformación. Asimismo, contribuyen a la alfabetización en diversos medios, tecnologías y lenguajes. De este modo, estos espacios desempeñan una función estructural en la vida académica de los centros. El marco normativo vigente reconoce una aportación que favorece el aprendizaje en las distintas áreas y materias, así como la formación en el uso crítico de los recursos disponibles.

Sobre esta base conceptual, los datos que se presentan a continuación se elaboran a partir del Plan Estadístico Nacional, desarrollado en el marco de la Comisión de Estadística de la Conferencia Sectorial de Educación y coordinado de manera conjunta por los servicios estadísticos del ministerio, las Administraciones Educativas de las comunidades autónomas y el Instituto Nacional de Estadística. Todo ello se articula mediante el convenio que regula el uso de la aplicación IRIA, un instrumento que ha permitido recopilar información homogénea. La elaboración del estudio ha contado, además, con la participación de la Comisión Técnica de Bibliotecas Escolares del Consejo de Cooperación Bibliotecaria.

La recopilación estadística se ha llevado a cabo mediante un censo dirigido a establecimientos docentes de titularidad pública o privada, con o sin concierto, que imparten enseñanzas de régimen general no universitarias durante el curso de referencia, salvo aquellos que solo ofrecen el primer ciclo de Educación Infantil.

Conviene precisar que, en este ámbito, se distinguen las bibliotecas de aula, de ciclo o departamento y las de centro. Tanto las bibliotecas de aula como las de ciclo están reconocidas como bibliotecas escolares según el artículo 113 de la Ley Orgánica 2/2006. Ambas desempeñan funciones esenciales de apoyo a la lectura y al acceso a la información. Así pues, pese a que las entidades educativas que solo disponen de biblioteca de aula también han aportado sus datos, la información central del censo surge de bibliotecas de centro que se configuran como el entorno donde se concentran las funciones de gestión, las colecciones más representativas y los servicios principales. Algunos servicios bibliotecarios ofrecen atención al público en un horario específico y pueden funcionar como un recurso auxiliar para distintos usos dentro de la institución.

Una vez contextualizado el concepto de biblioteca escolar, el estudio, propiamente dicho, se articula en torno a seis ejes temáticos que responden a los siguientes aspectos y permiten profundizar en ellos: su situación y funcionamiento actuales; las instalaciones y el equipamiento; el uso y la actividad; los fondos bibliográficos; la dimensión tecnológica; la gestión del personal y ciertos elementos que explican la realidad de estos espacios. El concepto operativo, por tanto, es amplio y abarca las distintas formas en que los establecimientos educativos articulan sus ámbitos documentales. Ahora bien, en este primer artículo el objeto de estudio se va a centrar en la situación y el funcionamiento, en las instalaciones y su equipamiento y, finalmente, en el uso y la actividad más frecuente.

En cuanto a su situación actual, en el ámbito estatal, los primeros resultados muestran que el 82,5% de las instituciones dispone de una biblioteca escolar en funcionamiento; un 4,1% la mantiene temporalmente cerrada; un 7% ofrece la prestación a través de un servicio de aula; un 0,7% utiliza unidades itinerantes y un 5,7% se encuentra en otras situaciones. Estos datos corroboran que son zonas que mantienen un lugar destacado dentro de la estructura educativa como apoyo a la lectura, al currículo, a las alfabetizaciones múltiples y a la actividad cultural. En un análisis preliminar por etapas, las entidades bibliotecas escolares operativas alcanzan el 56% en Educación Infantil; 85% en Educación Primaria; 79% en unidades educativas que ofertan Primaria y ESO; 83,6% en ESO/Bachillerato/FP y 78,1% en aquellos con oferta combinada de Primaria, ESO, Bachillerato y FP. La cifra se reduce al 53% en centros de Educación Especial Específica.

Las instalaciones y el equipamiento se caracterizan, esencialmente, por su versatilidad. Reflejan una transformación en entornos flexibles que favorecen múltiples dinámicas de aprendizaje. La práctica totalidad de las bibliotecas de centro posee puestos de lectura, y es frecuente encontrar otras que promueven el trabajo cooperativo y el acceso a Internet: el 89,4% cuenta con puestos de lectura; el 80,6% con espacios para trabajo en grupo; y el 78% con accesos para conexión en línea. Si bien esta información es significativa, los puestos multimedia o aquellos reservados a iniciativas creativas propias de modelos más innovadores todavía son minoritarios.

En lo relativo a la capacidad, la mayoría ofrece entre 25 y 49 puestos de lectura. Estas bibliotecas de mayor tamaño se concentran, sobre todo, en centros públicos de Secundaria y Formación Profesional. El equipamiento informático alcanza al 64,7% de los centros con ordenadores u otros dispositivos, aunque solo un 17% supera los cinco equipos, cifras relevantes, pero aún alejadas de una dotación plenamente extendida.

En relación con el uso, se confirma que la actividad es constante: el 38,1% abre más de diez horas semanales con personal responsable, y el 22,1% más de veinte. Las organizaciones educativas privadas presentan porcentajes más altos entre los que superan las diez horas de apertura, un 43,6%. El préstamo domiciliario continúa siendo una función clave: el 83,9% de las bibliotecas ofrece este servicio y un 34,6% supera los quinientos préstamos anuales. En Secundaria y FP se alcanza un 90,9% de unidades con préstamo activo, y en Infantil y Primaria se registran los volúmenes más altos, con un 14,2% de centros que superan los 2.000 préstamos. En los centros privados, el porcentaje de bibliotecas que realizan préstamos desciende al 67,5%.

Las actividades desarrolladas incluyen actuaciones de fomento de la lectura, apoyo curricular, iniciativas culturales, clubes de lectura, talleres para familias, formación de usuarios, proyectos vinculados al tratamiento de la información o iniciativas basadas en una metodología STEAM, muchas de ellas coordinadas interdisciplinariamente o entre diferentes establecimientos educativos. Aunque la extensión de estas actividades es desigual, su crecimiento es constante.

Ahora bien, la participación externa es limitada. El acceso de familias y personas ajenas al centro es más escaso, lo que confirma su orientación interna: el 36,3% permite el acceso a familias. Las comunidades con porcentajes relevantes al respecto son: Galicia, 62%, Extremadura, 53,9% y La Rioja, 47,8%. El acceso de usuarios externos se sitúa en el 8,5%, con dos comunidades que presentan los porcentajes más elevados: Galicia,14,9%, y La Rioja, 13,4%.

Este primer análisis confirma que las bibliotecas escolares constituyen un sistema activo, diverso y en proceso de consolidación. Sus instalaciones funcionales, el incremento de la programación educativa y la presencia creciente de recursos digitales refuerzan su papel como infraestructura pedagógica estratégica. No obstante, persisten desafíos como la digitalización desigual, la escasez de personal técnico, la heterogeneidad territorial y la limitada implantación de espacios innovadores. Aun así, la tendencia general es positiva y refleja el compromiso de los centros por integrar el servicio bibliotecario como un eje vertebrador del aprendizaje y la cultura escolar.

Enlaces de interés:

Estadística de bibliotecas escolares 2023-2024 -SGCTIE

Proyectos ganadores del Sello CCB 2024 SGCTIE

Jornadas Nacionales de Bibliotecas Escolares