Leer.es / Blog / Gestión, recursos documentales y transformación digital en las bibliotecas escolares españolas

Las bibliotecas escolares han experimentado diferentes procesos de transformación que las han consolidado como núcleos dinamizadores dentro de sus centros. Estos avances permiten impulsar la innovación, favorecer la inclusión, fortalecer la apertura al entorno, promover la implicación comunitaria y contribuir a la mejora de la convivencia. La calidad y sostenibilidad de estos ámbitos bibliotecarios dependen de factores como la organización del personal, del desarrollo tecnológico y de la adecuada gestión de los fondos. Estos componentes influyen en la digitalización del servicio y en el equilibrio entre recursos impresos y digitales. Son lugares abiertos a toda la comunidad educativa, que fomentan la participación conjunta de alumnado, profesorado y familias en proyectos e iniciativas comunes, y se convierten, además, en puntos de encuentro que favorecen la interacción intergeneracional.

La eficacia de la biblioteca escolar obedece no solo a su implantación y a la configuración de sus espacios, sino también a la gestión del personal que la atiende, al equilibrio y actualización de sus fondos y a su capacidad para integrar el entorno digital contemporáneo. Estos elementos determinan la efectividad y su impacto real en el aprendizaje. Se trata de tres ejes fundamentales que permiten comprender la evolución del modelo bibliotecario escolar en España y, asimismo, completan y amplían la visión que presenta la primera parte de esta colección de artículos titulada: «La biblioteca escolar en España: marco conceptual, diagnóstico funcional e indicadores de uso».

Los fondos bibliográficos impresos constituyen todavía la columna vertebral de las bibliotecas escolares, aunque su distribución es desigual. Las entidades educativas públicas de Secundaria y FP suelen disponer de colecciones más amplias, el 25,9 % de los centros posee de más de 10.000 ejemplares, y el 22,6 % cuenta con 2.000 o menos documentos. En las instituciones privadas, en cambio, los fondos suelen ser más escasos, solo el 8,6 % goza de una colección de 10.000 documentos o más. Por su parte, los recursos digitales y audiovisuales experimentan un crecimiento constante, a pesar de que continúan siendo minoritarios frente a los fondos impresos: libros electrónicos, 13,5%, otros documentos digitales,11,1 %, y los recursos adaptados para alumnado con necesidades especiales constituyen un14,3 %.

Sin abandonar la reflexión sobre los fondos, una gestión adecuada del servicio bibliotecario escolar contribuye a optimizar el rendimiento académico. Asimismo, facilita el acceso a información fiable y fomenta hábitos lectores que fortalecen la comprensión lectora y el pensamiento crítico, en otras palabras, amplía las oportunidades de aprendizaje del conjunto del alumnado. También favorece la disminución de disparidades educativas y sociales.

La integración tecnológica se refleja en la conectividad, en la presencia digital y en la comunicación institucional, sin embargo, la recogida de datos demuestra que la accesibilidad es más restringida y desigual, por lo que existe margen de optimización. El 39 % de los centros ha creado una página web o blog, bien de la institución en cuestión, bien de la red de bibliotecas. En general, las entidades públicas se sitúan en un 44,5 %, en cambio, el porcentaje es más reducido en las instituciones privadas, con un 15,2 %. Diferente es la situación en la que se permite conectar dispositivos a través de la red inalámbrica. La posibilidad de conectar dispositivos de este modo se extiende al 78,2 % en el ámbito privado y al 69,1 % en el público. Respecto a las comunidades autónomas, aquellas que presentan una accesibilidad más elevada son Castilla y León, 80 %; Extremadura, 77,9 %, y Canarias, 76,9 %.

En lo que se refiere al uso de las redes sociales, en general, el 34,8 % difunde contenidos a través de estos medios de comunicación. En lo concreto, los centros públicos de Educación Secundaria y FP se vinculan con redes sociales en un 50,3 %, frente al 20,8 % de los privados.

Por otra parte, el personal constituye un factor clave en la gestión de las bibliotecas escolares. El 21,8 % cuenta con una sola persona responsable, el 51,5 % dispone de equipos formados por dos a cinco integrantes y el 25,1 % por más de cinco coordinadores. Solo un 1,6 % carece de encargados al respecto. En el sector público, especialmente en Secundaria y FP, los equipos son más amplios: el 39,4 % supera las cinco personas. Predomina el profesorado como responsable del servicio, por lo que la presencia de personal técnico sigue siendo limitada. No obstante, la formación especializada avanza: el 53,5 % de los coordinadores posee formación específica y el 40,6 % la ha recibido en el último año, con porcentajes más altos en centros públicos de Secundaria y FP.

En definitiva, la estadística evidencia un sistema de bibliotecas escolares activo, diverso y en evolución, con puestos funcionales, colecciones amplias y una programación que refuerza su papel educativo. Asimismo, se perfilan como una infraestructura clave para el cambio curricular, el desarrollo de la alfabetización mediática e informacional y la lucha contra la desinformación. Además, en numerosos contextos, constituyen el principal espacio de acceso a recursos culturales, tecnológicos y digitales para todo el estudiantado, con independencia de su entorno familiar. Si bien es cierto que persisten desafíos relacionados con la digitalización desigual, la escasez de personal técnico, las diferencias derivadas de factores territoriales y del tipo de centro, la tendencia general es positiva, lo que refleja un compromiso creciente por integrar estos recursos como eje vertebrador del aprendizaje y de la cultura escolar.

Enlaces de interés:

Estadística de bibliotecas escolares 2023-2024 -SGCTIE

Proyectos ganadores del Sello CCB 2024 SGCTIE

Jornadas Nacionales de Bibliotecas Escolares